disPerSión

Revista electrónica del Instituto Psicología y Desarrollo

Año III, Número 7, Abril de 2006. ISSN 1811-847X

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HOMENAJE A HUBERT LANSSIERS

 

Víctor Montero López [1]

 

 

RESUMEN: Se hace una reseña de la vida del padre católico Hubert Lanssiers, destacado activista recientemente fallecido. El autor reseña hechos de su vida y pone en relieve el carácter humano y el heroísmo presente en su trabajo desde que llegó al Perú en el año 1973.

 

PALABRAS CLAVE: Hubbert Lanssiers, liderazgo, derechos humanos.

 

 

Muchas personas e incluso políticos que han apoyado la corrupción y el terrorismo hablan de cristianismo, pero algo clave de esa doctrina es el perdón y la libertad. Otros hablan de derechos humanos aunque hayan cometido asesinatos en acciones militares. Hubert Lanssiers sí es un ejemplo de la lucha por la vida, la libertad, el perdón, los derechos humanos. Gracias a él 743 inocentes acusados de terrorismo fueron indultados. A diferencia del común de las gentes, su Nochebuena de Navidad gustaba de pasarla con las reclusas en la cárcel. Por eso, hoy que ha muerto, su cuerpo irá a las prisiones que él visitaba.

 

Sobreviviente de la II Guerra Mundial, vió cómo los nazis fusilaron a su madre y a su familia materna. Estuvo en la guerra de Indochina y de Vietnam, estuvo en Hiroshima y Nagashaki, estuvo en Corea y llegó a Perú en 1973. Gran defensor de las víctimas del terrorismo y de los acusados injustamente, fue incomprendido por muchos que objetaron su trabajo, que rechazan que esos presos injustamente encarcelados salieran libres. A aquellos que creían favorecía a los terroristas debían recordar cómo él actuaba airado con los terroristas y cómo el dijo a Sendero: “Si ustedes un día toman el poder, me opondré con todas mis fuerzas y me tendrán que matar”. Es aquel que fue auténtico exponente de la justicia y nos decía: “La justicia es el triunfo de la razón sobre el caos y la violencia”.

 

El padre Lanssiers no regalaba frases bonitas, jaqueaba a la gente para que progresen, una vez le dijo a Yehude Simon: “Diputadito, usted no conoce la realidad” y 6 años más tarde Simon necesitó del padre en la cárcel.

 

El tampoco alabó gratuitamente las artesanías confeccionadas por los presos, las rompía cuando eran malas, tampoco a las poesías pues le dijo a Simon que 50 poesías creadas por él eran basura. Él mostraba cólera frente a las injusticias. Y a veces se tomaba unas cervezas o fumaba cigarrillos. Y algunos dirán que una persona así no tiene nada de santo, por qué pues están enfatizando una mirada que no ve la “santitud” como algo etéreo no terreno. La santidad de Lanssiers se ha reflejado en sus obras, en su vida, en su compromiso.

 

Recibí de la prisión diversas artesanías de personas detenidas, que me enviaban en señal de agradecimiento por mis enseñanzas, pero me parecía haber hecho tan poco para tan grande agradecimiento; una de ellas era un zapatito que decía: “Solo la verdad os hará libres”, me encontré hace poco en la persona que lo hizo que ya está libre y me dijo. “Discúlpeme por lo que le haya hecho en el pasado y le contesté nada tengo que disculparte”. En una oportunidad recibí una invitación del padre Lanssiers para la exposición de las artesanías de los presos, allí me di cuenta que él promovía el arte y la liberación a través de él... creo que al sí le debemos agradecer todo lo que ha hecho por esta humanidad.

 

Una vez me criticaron diciéndome había santificado a Juan Pablo II[2] en un artículo que escribí, pero creo que él comparte con la Madre Teresa de Calcuta y Hubert Lanssiers su atención por los olvidados, por los marginados. Los verdaderos cristianos deberían de continuar su legado y reconocerlo como símbolo, en vez de proclamar como santos a personas que casi no tienen mayores virtudes.

 

Igualmente, muchas veces se habla de heroicidad, pero Lanssiers sí en verdad ha llevado una vida heroica, acostumbrados a ver solo a los militares como héroes y hasta ver como un mérito el solo hecho de ser militar, en el Perú nos olvidamos que hay tantos civiles cuya heroicidad es digna de ejemplo, Lanssiers es uno de ellos.

 

Los diversos reconocimientos y condecoraciones que recibió este apóstol de los valores, son insuficientes para responder a su obra. Solo haciendo realidad la justicia, el amor, la libertad y tantos valores que Lanssiers hizo vida, es que haremos que él viva por siempre.

 

 



[1] Psicólogo. Foro Peruano de Psicología Social. Docente de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. E-mail: vmonterolopez@yahoo.com 

[2]  Montero, V. (2005). Juan Pablo II: Mitos, logros y paradojas de un líder político y social. Disponible en: http://www.ipside.org/dispersion/2005-6/6_montero.htm